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Cuando la muerte se presenta inesperadamente


Cuando recibes una noticia mediante las TIC como la de que un compañero del área quirúrgica donde ejerces y vives la enfermería, día tras día, ha fallecido a muy temprana edad y por un accidente de moto, recibes una bofetada de vida que te lleva a reflexionar sobre la muerte. Aparentemente vida y muerte representan puntos opuestos, pero en realidad se complementan; no existe una sin la otra y noticias como ésta, te lo recuerdan.

Como "familia quirúrgica" que somos en el Hospital Universitario Mútua de Terrassa, hemos recibido esta amarga sensación de vacío, de incomprensión, de perplejidad e incredibilidad al conocer tal cruel desenlace y nos ha llevado a parar de repente:

"No puede ser..."

"Vaya mierda de vida".

"Es horrible, qué palos que da la vida...".

Éstas son algunas de las afirmaciones que nuestra mente necesita expresar mediante el lenguaje para resistirnos a aceptar cómo de vulnerables somos los seres humanos y cómo la muerte es parte de nuestra vida, por poco que hablemos de ella o por resistentes que nos hagamos en aceptarla cuando se presenta.

En muy poco tiempo han muerto de forma repentina dos de los compañeros que con diferentes funciones han estado al servicio de otras personas en este medio quirúrgico cerrado, hermético y congelado. 

Una muerte vivida que como humanos vivos y conectados y que formamos equipo dentro de nuestra rutina hospitalaria, nos ha sido traumática. Una noticia dura de pelar, extrema y rígida de comprender por nuestra mente, que cada uno de los compañeros con los que nos relacionábamos con ellos deberemos hacer nuestro propio duelo. Es ese duelo que necesitamos también hacer como profesionales, compañeros y amigos de las personas que se han ido y que nunca, desde mis más de 20 años de profesión como enfermera dentro del área quirúrgica, no he visto que el sistema o la institución en la que trabajamos, la facilite, la acompañe para darse saludablemente.

Al contrario, he visto cómo no se le da la importancia que requiere  este proceso y se deja en manos de cada uno, tenga recursos emocionales o no los tenga. Una pena que se siga dando esto así porque no hacerlo de la manera que realmente necesitamos, nos resta y mucho, para seguir cohesionando equipos humanos. Pasar página, y rápido es el estilo de las mismas instituciones.

Como equipo quirúrgico tenemos muchas resistencias con las que lidiar día tras día. Pero ésta, la de no darnos permiso para que se de el tiempo y el espacio necesario del proceso de duelo ante la muerte de un compañero tan próximo, debería ser parte de la atención especializada dentro de un programa de riego laboral en un hospital. 

Yo no me rindo! Y utilizando la creatividad y los recursos que nos proporciona la tecnología he querido ofrecer la conectividad de las redes para que se de la conexión y comunicación y empezar a hacer nuestro duelo. Y por qué no compartirla por las redes para ayudar, con nuestro ejemplo, a otros que se encuentren en parecidas circunstancias.

¿Podemos hacer el duelo de la muerte de un compañero utilizando las TIC?.


Con mis particularidades propias de ser humano y experiencia de vida personal y profesional, he propuesto, siguiendo el formato virtual, ese espacio que necesitamos mis compañer@s y yo para expresar nuestros sentimientos, lo que nos pasa a cada uno de nosotros ante tal noticia, y escribir. Escribir y cuanto antes, pues mediante la escritura podemos hacer el duelo para superar una muerte que llega antes de lo previsto. Ante su muerte, nos queda hacer el duelo, por eso que ya no está. Por la persona querida que hemos perdido pero, sobre todo, por lo que nosotros éramos para ella y que ya nunca volveremos a ser. En realidad es ese el verdadero duelo que nos cuesta hacer y que necesitamos hacer para continuar siendo equipo cohesionado, humano que rinde al 100%. 

Los verdaderos líderes de equipo los saben! Ahora bien, ¿tenemos líderes en áreas quirúrgicas?. Este es otro tema, ¿verdad?. 

En momentos como estos necesitamos verdaderos líderes en quirófano y por desgracia, estamos faltos.

Y es que la tecnología de la información y comunicación está tan integrada en nuestras vidas que noticias como esta se dan por canales como las comunidades virtuales como el whatsupp. El tiempo ya ha dejado se ser presencial para dar paso a más momentos virtuales y de inmediatez. 

Y necesitamos aprender cuanto antes la manera de gestionar las emociones que tenemos al vivir circunstancias como ésta comunicadas así, sin estar presentes.

Recientemente estuve participando en el Death Café de Barcelona donde reflexionamos sobre la muerte en vida. Se habló de:

  • Los factores que influían en su gestión: históricos, religiosos, socioculturales.
  • La evolución de su abordaje a través de los años.
  • La influencia de la actitud y comportamiento frente a la muerte en la familia. 
  • La consciencia de la muerte.
  • La difícil gestión del duelo en la muerte súbita, no esperada.
  • La complejidad del duelo en la muerte de personas jóvenes.
  • La gestión del duelo, en general.
  • El abordaje de la muerte a través de los audiovisuales.
  • La negación y otros sentimientos frente a la muerte.
  • Experiencia profesional en cuidados paliativos.
  • Las relaciones que se establecen entre la persona en el final de vida, su familia y los profesionales.
  • El aprendizaje, sobre temas relacionados con la muerte, en estudiantes de la escuela y de la universidad)
  • La trivialización de la muerte con los juegos electrónicos.
  • Las voluntades anticipadas, las formales y las informales.
  • Los ritos funerarios, las ceremonias y la participación de la familia.
  • El legado y la trascendencia del difunto.
  • La propia muerte, reflexión sobre cómo nos gustaría que fuera.

Para el que desconozca que es puede echar un vistazo a la página oficial Deathcafe.com

Más espacios como éste son necesarios co-crear para facilitarnos el que sucesos como los vividos por Carlos, su familia biológica y la familia profesional quirúrgica aceptemos realidades que son duras de verdad.

Y es que en un día como hoy, cuando te llega un palo como éste, soy más consciente de lo necesario que es para el ser humano adquirir hábitos que nos permitan parar con ese ritmo frenético al que estamos acostumbrados exponer a nuestro cuerpo y mente casi sin pensar, ni permitirnos sentir. Hoy me doy permiso para sentir tristeza, yo que soy promotora número uno de la alegría y el optimismo aún viviendo circunstancias verdaderamente extremas.

Momentos como los de este aquí y ahora, me dan fuerzas para continuar en el aprendizaje humano de vivir la vida siendo quien verdaderamente uno es y llevando a cabo el propio sentido de vida.

Agradecida estoy a la vida, a todos los seres humanos con los que en algún momento he conectado, sigo conectando y conectaré algún día hasta que llegue mi momento.



Las líneas siguientes son mi regalo de despedida querido Carlos Borrego Ruiz. 

Un escrito que se ha gestado con una idea propia y que han participado todos los compañeros y compañeras del  Bloque Quirúrgico del hospital que supieron apreciar, con tu presencia, el percibir mucha humanidad:

"Un nuevo día, un nuevo sol que brilla en su amanecer.
No nos damos cuenta mientras su resplandor nos reconforta  y nos llena los depósitos de amor para continuar la aventura de vivir. 

Entre ruido, frío y esterilidad corren almas cálidas, amorosas, sensibles y llenas de humanidad. Un espacio al que llamamos quirófano donde el miedo, la ira y el estrés se perciben con mucha frecuencia y facilidad.

Dime cursi, tú que riges las reglas del juego en este medio frenético al que poco nos permite parar y reflexionar. Pero te digo que sin ese Yo y Tú de humano a humano unidos, que aman y son amados y se mueven de corazón entre tanto frío y serenidad, no sería posible jugar a operar con total serenidad, seguridad y profesionalidad. 

Querido Carlos, ya no estás con nosotros.

Tu encanto, dulzura y educación a la hora de trasladar más humanos de un lado para otro en quirófano te hacían ser ese sol de persona que brilla por sí solo. Tu mirada juvenil nos ha estado aportando dulzura a todos. Eras transparente, muy trabajador. Como Pau dice: "un muy buen tío, de esa gente que tenemos que rodearnos en la vida". Pureza e inocencia unidas, eso has estado siendo y más, y que tanto se necesita para confortar y calmar el miedo de los pacientes cuando los has estado entrando en camilla dentro de quirófano.

Tus claros ojos azules irradiaban la bondad de tu alma, siempre amable y dispuesto a ayudar en lo que se te pidiera, nunca una mala contestación ni un mal gesto. Sociable, alegre, amable, tierno como un bebé grande y sin maldad.

¡Cómo echaremos de menos tu presencia, Carlos del alma!. 

El cielo ha ganado un ángel para ver por todos nosotros. 

Siempre en nuestro corazón querido amigo. 

Tus ojos azules como el cielo siempre estarán en nuestros corazones. 

Te queremos... 

Desde allí donde te encuentres ahora, nosotros te recordamos aquí. Lindo por dentro y por fuera, sencillo y encantador. Siempre educado, y con esa mirada penetrante y particular de ti a la que nunca le faltaba una sonrisa. Atento, amable y dulce con todos.

-"Buenas tardes" nos compartías siempre con voz profunda, mirada limpia y sonriente. 

Estés donde estés, has estado siendo para nosotros un ejemplo de ser humano al servicio de otros seres humanos, y nos has dejado huella. 

Te recordamos..."

Las palabras nos sirven para expresar emociones. Expresarlas nos alivian. Compartirlas nos refuerzan como "familia". Escribirlas dan valor al sentido de vida de la persona que se va y de la persona humana que seguimos siendo.

Desde aquí mando mucho amor a la familia de Carlos, que seguro necesitará de él y del acompañamiento de otros seres humanos para superar la dureza de las circunstancias.

Gracias a tod@s compañer@ y seguidores del blog. Junt@s lo hacemos posible, seguir poniendo corazón a nuestras manos quirúrgicas.

Que descanses en paz Carlos...

Raquel Franco


Comentarios

  1. Primer día sin Carlos con nosotr@s en quirófano. Hoy nos hemos despedido para siempre y Ángel, tu mentor, querido compañero, ha leído la redacción en representación de tod@s y en tu adiós, junto a tus familiares y amigos.

    Hoy ha sido una mañana muy dura y creo que la tarde sin ti, está siendo para muchos de los compañeros más que dura. Tu recuerdo, tu presencia está entre puerta y puerta de quirófano, por los pasillos y en el vestuario ...

    Aunque mi compartir contigo ha sido corto, reconozco que el impacto de tus circunstancias me ha tocado el alma y siento cómo he vuelto a conectar con las almas también tocadas de muchos compañeros cómo nunca lo había hecho antes. Es triste que pasen estas cosas para darnos cuenta de que al final somos eso, almas vivientes que no necesitan más que amor. Y reconocerlo nos cuesta tanto... parece que tienen que suceder traumas, crisis como la que nos ha provocado tu inesperado adiós.

    Ha sido una mañana de abrazos, lloros, besos y gratitud. Mucha gratitud por ser y estar.

    A mis compañeros que se han dirigido hoy a mi como yo nunca antes lo había sentido, mil gracias. Quiero que sepáis que nuestras muestras de amor acogiendo la tristeza de cada uno, nos hace grandes y humanas personas. ¡También profesionales como la copa de un pino!.

    Como sabéis uno de los propósitos de escribir esta entrada en mi blog es poder co-crear juntos ese espacio que necesitamos para compartir y expresar, quien quiera, el proceso de duelo al que estamos destinados a realizar, cada uno a su ritmo y con sus particularidades. Y que el medio quirúrgico no nos opone fácil. Aunque no lo creáis, compartir lo que sentimos, lo que nos pasa tras la pérdida, nos libera de cargas, muchas de ellas favorecidas por pensamientos que pesan, que hieren... Es también una forma de acompañarnos los unos de los otros fuera de la rutina obligada de un quirófano, que nos aparta de ser y estar con ese corazón dolorido que ahora tenemos todos.
    Seguimos haciendo piña, familia!

    Ánimo compañeros!

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  2. Grandes son tus palablas Raquel, ayer fue un dia durisimo para todos, creo que no lo has podido expresar mejor y te doy las gracias por ello. Entre todos saldremos adelante recordando a Carlos

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  3. Grandes son tus palablas Raquel, ayer fue un dia durisimo para todos, creo que no lo has podido expresar mejor y te doy las gracias por ello. Entre todos saldremos adelante recordando a Carlos

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  4. En recordar que no estás.
    Que no te veo, que no te vemos...
    Que no puedes jugar, bailar y reír.
    Charlar, imaginar y vivir.
    Que no podemos oírte.
    Que no podemos tenerte.
    Que no podemos,
    todos los que te hemos tenido,
    seguir compartiendo minutos.
    Seguir compartiendo vida.
    Un escalofrío me recorre la espalda,
    una frialdad me recuerda la vacía
    e injusta partida.
    El recuerdo de tu risa me impulsa a reír.
    Tu recuerdo nos hace recordarte más.
    No estás en vida.
    Sí en pensamiento.
    En momentos nuestros.
    En recuerdos.
    En eternos abrazos.
    Que la manta del cielo
    te cubra y te acaricie.
    Que las estrellas sean ahora
    tus eternos compañeros.
    Que hagas reír allá arriba en las nubes como lo hacias con nosotros.
    Que des miedo tu a los rayos.
    Juega, canta, baila y ríe.
    Allí arriba. Bien arriba.
    Siente, ama y vive eternamente compañero.

    Marta Guerrero

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    Respuestas
    1. Gracias Marta por tu compartir. Son bellas tus palabras.

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